martes 1 de septiembre de 2009

UN PRECOZ LEOPARDI EN ERRATA NATURAE


Ya no son pocos los lectores que se han hecho adictos a los libros de la editorial Errata Naturae. Un formato y un diseño de tapa sumamente original e identificatorio, pero sobre todo un catálogo diverso (que pasa por la filosofía, el arte, la literatura, el cine y muchos etcéteras) y bien seleccionado hacen de ésta uno de los proyectos editoriales independientes más interesantes aparecidos en España en los últimos tiempos (que dicho sea de paso son muchos y muy buenos). Con un repertorio de obras que serpentean un recorrido por los márgenes del canon pero siempre con una exigencia de calidad, abren la posibilidad de acercarnos a un material poco difundido o extraviado en los crueles vericuetos de las modas. Dentro de la colección de literatura “La mujer Cíclope”, que incluye además un texto notable como El niño criminal de Jean Genet, podemos gratificarnos con una estupenda primera incursión literaria de uno de los próceres de la literatura italiana. Se trata del Diario del primer amor de Giacomo Leopardi.

Los lectores se verán sorprendidos por la minuciosidad con la que el gran poeta analiza su inmersión en el amor, en el primer amor, en la pasión absoluta. Su lectura es agradable y convulsionante. Su estilo mismo lo es.
Este libro, que contiene asimismo los “Recuerdos de infancia y adolescencia”, pero en especial el Diario, nos lleva un paso más allá de la impecable escritura, nos llama a recordar y admitir, teniendo en cuenta la corta vida del autor, la pasión como eje central de los actos de la existencia. “Conocerme a mi mismo y las pasiones” dice Leopardi en una frase del diario de escritura visceral, febril, cruzada por las noches y los sueños atormentados en los que recrea y sigue analizando su situación, buscando una respuesta a la suma de emociones que lo instalan en un lugar casi sufriente pero a la vez pleno de un goce cercano al vértigo
Desde la mirada actual podemos ver una marcada diferencia. Nuestro tiempo –más allá de la “liquidez” baumaniana- está signado por el rechazo a la entrega más genuina y estremecedora del enamoramiento. Simple y profundo, nos ofrece un relato trágico pero reivindicador de la esencia humana, aunque para algunos cueste reconocerlo. Una lectura altamente recomendable para los que se atrevan a quedar atrapados con las emociones olvidadas.
Esteban Sauer. Librero de Guadalquivir Humanidades



1 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente comentario señor Esteban, Leopardi es una figura central de las letras italianas, ya era hora que alguien lo rescate...
Lo saluda muy respetuosamente:
Isadora Duncan.